Rahab sueña con vivir lejos de Jericó ¿Algún día se cumplirá algo que parece imposible?

La esperanza es lo último que pierde una persona, y es lo que nos permite mirar por encima de todo lo malo, y sobreponerse ante la circunstancia; así sucede con Rahab, que a pesar de su forma de vivir, de Tibar, de su familia, y de lo que pasa con su hermano, es capaz de conservar la esperanza. Rahab por encima de todo eso, se atreve a soñar con una vida distinta feliz y llena de paz, ese pensamiento la lleva lejos del bar donde se encuentra y la obliga a ignorar su alrededor.

Hasta que Liora se acerca y le pregunta sobre lo que está pensando; Rahab le cuenta que quisiera irse de Jericó y vivir en un lugar apartado de su vida actual, y hace énfasis sobre todo, en querer servirle a un Dios celoso y que cuida de su pueblo, entonces al instante, Liora se da cuenta que habla del Dios de los hebreos; Liora pensándolo bien dice que de verdad los hebreos tienen un Dios muy real.

A pesar que Liora no quiere que Rahab esté triste, le recuerda su realidad y le dice que puede que sea posible que no salga nunca de Jericó. Pero a Rahab no le importa eso, solo hay un anhelo en su corazón, y es el de tener una vida diferente ¿Logrará algún día Rahab cambiar su vida y alcanzar la tranquilidad que anhela? ¿Será que en la ciudad de Israel esté aquella felicidad? Te invito una vez más a seguir con nosotros para que descubras el final de esta historia.

ART 4




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