Soldados cananeos advierten al rey de Jericó sobre la presencia de hebreos cerca de la ciudad

En la escena vemos cuatro soldados que ha identificado un campamento al otro lado del Río Jordán. Por órdenes del líder del grupo cruzan para investigar y se encuentran con el campamento hebreo, detrás de una planicie, millares de personas viviendo en tiendas alertan que este puede ser un enemigo muy peligroso. Los soldados de Jericó deciden separarse y una parte entrará a espiar al campamento y otra irá a advertirle al rey Marek.

Ante esta noticia el Rey y los que se reunían en la sala debaten en que pueden ser los hebreos, pero los rumores de su Dios los hacen irrumpir en carcajadas, pero sus victorias los hacen considerar que pueden ser de cuidado. Aún así, la confianza en sus murallas y el poder de su nación y de sus dioses los hacen sentir muy tranquilos. Pero para asegurar que el enemigo se mantenga alejado deciden sacrificar a una mujer virgen.

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